CASTILLO DE MENTIRAS

Kewin J. Espinoza Castro
Director de Prens Perú – Apurímac

Las envestiduras presidenciales, siempre han sido criticadas a lo largo de su mandato y el gran juez siempre es el tiempo; un arquitecto digno en política pese a la página 11, un chino corrupto y dictador, un cholo sagrado que pedía coimas a punta de carajos, un gran orador que se marchó con su silencio, un militar que obedeció a Odebrecht en complicidad con su esposa, un viejito que se fue por querer quedarse en el poder, un provinciano mentiroso y vacado, un presidente de una semana, un presidente caviar, y finalmente un profe rojo producto del antikeikismo.

Recuerdo aquellos años de la lucha del magisterio, un dirigente provinciano venido con la fuerza del Kuntur Wasi, pero rodeado de movadef´s, terroristas y proterroristas; en aquella vez ese hombre no usaba sombrero, y cual lucha sindical tenía grandes porcentajes de razón, viajó todo el Perú con sus amigos rojos y sin usar un sombrero, pero años después dijo que siempre uso su sombrero, vaya mentira de tal tamaño.

Era campaña presidencial y el mismo personaje, se imponía por un discurso anti sistema y con sentencia de muerte a la corrupción, ese hombre dijo que sus ministros serían producto de la elección popular de las masas, es así que los médicos, enfermeras obstetras elegirían a sus ministros de salud, lo mismo sucedería con los profesores en educación, los agricultores en el sector agrario; nada de esto sucedió definitivamente.

Otra mentira que puedo recordar, es cuando la presencia roja de su líder sentenciado por corrupción, y de quien desprende ideas proterroristas, amenazaba las posibilidades de llegar a la casa de Pizarro (palacio de gobierno), fue en esos instantes que aquel  candidato sí gozó de las cámaras de la prensa que hoy odia, y afirmó que el sentenciado por corrupción Cerrón, no sería ni portero de su gobierno, hoy Cerrón  ya fue vocero de una mesa de diálogo, se reunió con su súbdito inquino de palacio.

“Cero corrupción”, la propuesta más aplaudida del candidato, gritaba a cuatro vientos que los signos de corrupción no existirá en su gobierno, de existir el mismo sancionaría los hechos, en la actualidad su secretario, amigo y consejero Pacheco, está prófugo por lavado de activo, pero su entorno cercano familiar también están prófugos, me refiero a sus dos sobrinos, los mismo que fueron alertados de su posible detención y lograron escapar minutos antes de la intervención policial.

Apenas llegue a palacio me bajaré el sueldo y viviré de mi sueldo de docente, así vociferaba el candidato, como una clara protesta de los altos sueldos en el estado, tratando de ser parte de la masa que aclamaba sueldos justos a todos; claro todo fue discurso porque sigue cobrando como los anteriores presidentes, olvidando que algún día fue aplaudido y ganó la confianza del electorado por esa falsa promesa.

En una entrevista ofrecida a un medio de comunicación internacional, sostuvo que personas que lo buscaban en palacio eran informados que él estaba en zarratea, y por ese motivo lo iban a buscar en zarratea, días después dijo que jamás se reunió con nadie en zarratea ya que el solo iba a realizar una visita a amistades, cuando sucedía ello ya no usaba sombrero solo gorro, la mentira fue expuesta internacionalmente y sin descaro alguno.

Si va, no va, si va; cambio de constitución; dirigirse a la representación nacional, para indicar que el referéndum propiciado por rojos no va ir, hizo respirar a microempresarios y por supuesto a los grandes empresarios, días después se montó un circo social con sabor a marchas y protestas donde solo los allegados tenían acceso como dirigentes, desde ese mismo escenario dijo sí a encaminar una nueva constitución mediante referéndum, vaya mentira.

Convertir palacio en museo, la expulsión de extranjeros delincuentes, la venta del avión presidencial, son claras muestras que estamos ante un embustero, su gestión será juzgada también por el sabio tiempo.