EXPULSIÓN Y CONSTITUYENTE

Carlos Iván Landa Kerschbaumer
Periodista
Miembro de la ANP Andahuaylas
Exmienbro de JEE Andahuaylas 

Dina Boluarte Zegarra ¡ya fue! La Comisión de Disciplina de Perú Libre decidió expulsar de sus filas, a la vicepresidenta de la república, Dina Boluarte Zegarra, al parecer el malestar recayó en que  la abogada declaró en una entrevista que no se siente identificada con el ideario del partido, creado por su  secretario general Vladimir Cerrón Rojas, marcando así distancia del radicalismo partidario.

La decisión fue aprobada por Cerrón Rojas y también por el expremier Guido Bellido quienes se muestran solidarios en los temas partidarios como toda la cúpula y adherentes al radicalismo procubano y extremista, seguramente también estarán de acuerdo Guillermo Bermejo y otros que pese a haber constituido otra bancada como Perú Democrático siguen la ruta del modelo radical.

Empero los expartidarios de Boluarte Zegarra, tienen que reconocerle a la vicepresidente su apoyo a la asamblea constituyente y a la nueva constitución, que parece una bandera irrenunciable de la organización política de izquierda, pese a que no se ajusta a ley por contravenir a lo dispuesto por la carta magna, que establece los pasos para los cambios constitucionales y normativos del país.

En ese asunto está claro, que lograr coronar con éxito la pretensión de una constitución que ha podido resistir casi treinta años a los embates totalitarios, no podrá ser revocada en las lides democráticas y pacíficas, de ahí que la izquierda habla de revolución, que se traduce en violencia y guerra civil, ponen como ejemplo a Chile con sus medidas extremas para así alcanzar el objetivo.

En verdad la propuesta de la asamblea constituyente no es una perita en dulce si se colige que en su composición no estarían personajes democráticos sino más bien radicales o impresentables que le harían mucho daño al Perú, porque si se trata de deshacer lo actuado sería malísimo para la imagen del país y generaría corrida de capitales y excesos perjudiciales para el desarrollo nacional.

En el ejecutivo creen, que la insistencia aprobada en el congreso limita a la población sus derechos pues requiere libertad para expresar sus demandas sociales, la pregunta como la pera se cae de madura, para qué entonces se procede cada periodo a la convocatoria representativa mediante elecciones que es  lo que se vota cada cinco años,  por ende, no se vota por la democracia directa.

Los especialistas creen que es peligroso nadar contra la corriente, pues algunos pueden ahogarse en el intento, lo cierto es que no existen condiciones para que el Tribunal Constitucional (TC) falle a favor de la demanda constitucional que busca que se revoque la decisión del congreso de dejar todo como está establecido, la única manera de instalar una constituyente la tiene el legislativo.

Las necesidades que exige el pueblo no es la propuesta de una constituyente, es cuidar nuestra ecología que se ve en peligro por el derrame de petróleo, la necesidad de estudiar de los niños, el exterminio de las bandas delincuenciales y el femeninismo, la mejora salarial y la oportunidad laboral para los  jóvenes,  equilibrar los  costos de los productos de pan llevar y proteger la salud.