LA POSMODERNIDAD EN LA NO SIMULTANEIDAD DE LO SIMULTÁNEO DE CARLOS RINCÓN

Francois Villanueva Paravicino
Escritor Peruano

Leí La no simultaneidad de lo simultáneo del crítico literario Carlos Rincón en la universidad, y lo disfruté mucho. Interesante libro que reflexiona, en primera instancia, sobre el concepto de la modernidad y la posmodernidad. Alude a lo que se refiere a la posmodernidad como la supresión de la modernidad, con los cambios radicales producidos por las tecnologías de la comunicación, el conocimiento, la energía después de la Segunda Guerra Mundial (para esto Rincón cita a Amitai Etzioni). También reflexionará sobre la arquitectura y a la que dedicará partes del libro con gran entusiasmo.

Leí La no simultaneidad de lo simultáneo del crítico literario Carlos Rincón en la universidad, y lo disfruté mucho. Interesante libro que reflexiona, en primera instancia, sobre el concepto de la modernidad y la posmodernidad. Alude a lo que se refiere a la posmodernidad como la supresión de la modernidad, con los cambios radicales producidos por las tecnologías de la comunicación, el conocimiento, la energía después de la Segunda Guerra Mundial (para esto Rincón cita a Amitai Etzioni). También reflexionará sobre la arquitectura y a la que dedicará partes del libro con gran entusiasmo.

El libro tiene muchas citas explícitas y varias paráfrasis, como las de Fredic Jameson y la estética posmoderna: “La desaparición de la profundidad y el predominio de lo visual; la abolición del afecto y su reemplazo por un régimen de intensidades; la anulación de la historia temporal como dimensiones dominantes; el descentramiento del yo; el juego infinito de los significantes y la superabundancia de la imagen, opuestos a la celebración moderna del signo”. Este planteamiento me recordó a Giovanni Sartori en su libro Homo Videns.

También afirma que la llamada edad de la razón crítica es la modernidad. Carlos Rincón dedica hermosas páginas a El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez. Hace un minucioso análisis y saca a flote temáticas diversas, como por ejemplo en los nombres de los personajes. Compara esta novela como una especie de nueva Divina Comedia, también con La educación sentimental de Flaubert. Rincón la llama “la novela toda en la modernidad periférica”. También destaca Rincón que la novela desarrolla implícitamente la idea de lo efímero, lo simultáneo por excelencia, como el mundo de los olores. Toma una posición teórica y afirma: “Una nueva confianza en la imaginación y en la capacidad cognoscitiva de lo ficticio”.

En uno de sus capítulos cita a Weley Ludena para hablar de la arquitectura y la modernidad del Perú: “Lo ‘moderno’ en el Perú no ha implicado ‘proyecto moderno’ que comprometa en su formulación y concreción al conjunto de las fuerzas sociales y políticas, en el marco de una conciencia radical de lo nuevo frente a un pasado traumático. Lo ‘moderno’ ha arribado al país más como estilo o moda que como método o técnica, más como mitología que como teoría, más como innovación cultural que transformación social profunda”. Es una revelación muy dolorosa. Hace una paráfrasis sobre la declinación de la historia con la unión de tres sentimientos de pérdida: “1) de la espontaneidad y la expresividad; 2) hallarse en casa; y 3) de la autonomía individual”.

Volverá al tema del posmodernismo para hablarnos de su incapacidad de totalización. Afirma: “Los grandes modelos para explicar el mundo, los grandes sistemas de pensamiento, las racionalizaciones que eliminan todas las dudas ya no funcionan o, cuando más, funcionan en ciertos aspectos, para ciertos sectores de la humanidad, bajo ciertas circunstancias”. Apoyando su tesis central, afirmará: “La autorreflexividad posmoderna muestra de modo explícito el carácter convencional del texto, presenta de manera abierta su condición de artefacto verbal, pero no se cierra sobre sí misma, sino que explora las relaciones entre lo real -la vida- y la ficción. En ese punto vienen a confluir dos líneas de búsqueda literaria y de reflexión”. Sobre lo moderno sustentará que ha podido definirse como una metafísica del movimiento y un rechazo de la Historia.

Sobre la intertextualidad, encontrará rasgos semánticos en dos textos: Gringo Viejo de Carlos Fuentes y el texto “Un suceso en el puente sobre el río Owl”. Afirmará: “El acto de escritura intertextual es un acto de memoria, memoria entendida como arquitectura cultural general, en donde se hallarían pretendidamente ‘todos’ los textos de ‘todos’ los tiempos, pero que está en permanente reconstrucción”. Nos hablará un tanto también sobre la alegoría.

Finalmente, nos dirá que su libro es una respuesta a la fórmula de “la simultaneidad de lo no simultáneo” de Ernst Bloch, quien contrapone los términos para hablarnos de la “no simultaneidad de lo simultáneo”, que viene a ser la plasmación escritural del texto sobre los cambios de discursos socio-culturales: de ahí los debates culturales sobre la alteridad, la subalternidad, la metrópoli, etc.