CRÓNICA DE LA COVID-19
Si decimos, que estamos atravesando tiempos muy difíciles, no estamos inventando la pólvora, en verdad, los seres humanos, estamos para absolver los retos, por más peliagudos que estos sean, y en esta ocasión, no es la excepción, el mundo fue sorprendido por una cepa desconocida y no se inmutó, demostró que la ciencia es capaz de generar su autodefensa, y la humanidad sobrevivirá.
Cuando se escuchó por primera vez el término coronavirus, algunos científicos no asumieron su letalidad, decían, que las personas han tenido coronavirus, es diversos momentos y se han recuperado, lo que no percibían es que se trataba de una versión moderna, que era muy agresiva, fue así, que empezaron a llamar a la enfermedad como “el nuevo coronavirus” un caso a estudiar.
El tema empezó a conocerse a finales del 2019. Fue cuando usted, sus amigos y sus familiares, tomaban poco interés de las noticias internacionales que anunciaban el inicio de la pandemia en un pueblo de China y que había generado muertes, tras ello, los peruanos, que siempre son indiferentes en casos de esa naturaleza, no pensaron que el virus se extendería hasta nuestro país.
Cuando la expansión llegó a los países asiáticos y europeos y luego pasó a los Estados Unidos, aún proseguían a no dar crédito a la amenaza viral, el Estado peruano tardó tres meses desde el cierre del año 2019, y cuando el país disfrutaba del verano con gentes disfrutando con carpas en arenas calientes, recién el gobierno Vizcarrista anunció medidas de aislamiento con amplias cuarentenas.
Los peruanos fueron sorprendidos, de la noche a la mañana, con restricciones y toques de queda, no se permitió trabajar, solo lo harían aquellos que estaban autorizados, durante seis meses la gente pasó en sus casas en un encierro domiciliario, muchos perdieron su trabajo, la mayoría de personas no tenían ni para comer, fue entonces que el gobierno ordenó los bonos de solidaridad.
El error, que todavía le achacan a Martín Vizcarra, fue haber desactivado la economía con el cierre de negocios, lo que constituyó una abrupta caída de la misma, por 20 puntos del PBI, pese a la velocidad de la medida, no se ´pudo detener a la población, que al no poseer recursos para sostener a su familia, buscaron las calles y se produjo el incremento de contagios y de fallecidos.
El gobierno no había tomado nota que los pobladores peruanos, no cuentan con reservas de subsistencia, porque el 70% vive de la informalidad, lo que se agravaba porque el sector salud como institución, es muy precaria, y no tiene la capacidad para proteger a los ciudadanos de la pandemia, porque la carga viral era muy intensa, y los pacientes de riesgo terminaban entubados.
Cuando se pensaba que la enfermedad estaba controlada y las estadísticas indicaban la reducción de contagios y muertes, las noticias indicaban la presencia de una segunda y tercera ola, lo que exigía tomar medidas radicales de cuidado sanitario; llegó la vacuna china, con ello su uso irregular y la repartija de dosis, empero lo más grave, es la falta de oxígeno y el incremento de las muertes.

