¿QUIÉN RESPONDE POR ALELÍ RONDÓN?

Alexandra Reverón
Columnista Prens

Después de unos años en el extranjero, de tanto andar y andar y por último, aceptar la vida de inmigrante, siempre nos visita la nostalgia. Llega sin mayores avisos; un domingo en el almuerzo, con la mesa llena junto a los amigos; o una vista maravillosa o cuando se logra alguna meta importante. Se dice para adentro: -Si mi mamá me viera estaría orgullosa- o -El sushi que aprendí a hacer le encantaría a mi abuela- o -El clima de allá es tan rico, nunca hace mucho calor ni mucho frío ¡Cuánto anhelo mi calor! ¡Mi cama! ¡Mi mamá!-.

Muy probablemente por esta razón decidieron sacar a Alelí Rondón de Venezuela. Los afectos llaman a la puerta después de cuatro años, en especial cuando la salida fue forzada. Sus hijos Freeman y Franyeli se fueron del país en un momento crítico; Venezuela no era el más óptimo ni para ellos ni para los más de 30 millones de personas y esa es la razón por la que hay más de 6 millones lejos de sus fronteras.

Si bien es cierto que 2022 no es 2016 (El peor año de la crisis) y que en la actualidad, la economía ha tenido cierto crecimiento, ello no implica necesariamente que las condiciones de vida sean las más óptimas. Menos para alguien que está entrando en la tercera edad y con una patología psiquiátrica, como es el caso de Alelí. Con una depresión a cuestas, tomar un bus para cruzar tres fronteras sola no es tarea fácil. Los miedos acechan ¡Cuánto peligro hay en estos lugares! San Antonio-Cúcuta está al margen de la guerrilla colombiana, los paracos, los militares venezolanos y la organización criminal “El tren de Aragua”. Luego está la frontera de Colombia-Ecuador (Ipiales-Tulcán) que es menos peligrosa y después Ecuador-Perú (Huaquillas-Tumbes) que es famosa por su alto nivel de peligrosidad. Aquí cualquier ser humano es indefenso y las dinámicas de poder son distintas a las de la frontera colombo-venezolana.

En este contexto, hemos perdido a Alelí Rondón. No sabemos nada de ella. Quedó atrapada en Quito y desde hace un mes no hay indicios de su paradero ¿Quién responde por ella? o, dicho de otro modo ¿De quién es la responsabilidad; acusamos al Estado venezolano por no garantizar las condiciones de tener una vida digna, a los hijos de intentar darle otra vejez, a la agencia de viajes por no cuidarla, a todos estos países (Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú) de descuidar la seguridad de sus gobiernos, a su depresión? ¿Quién responde por Alelí Rondón?