FUTBOL, POLITICA Y PENALES *
El peruano, en toda nuestra geografía, ha vivido una historia plagada de emociones por el arraigado amor que profesa por el fútbol. Ha saboreado la ilusión de sentirse campeón mundial, a llorar su desventura como la que acaba de suceder en Qatar. Los especialistas, que en mi caso solamente expreso lo que siento, deberían formular un diagnóstico a partir del fervor inusitado que produce en los “hinchas”, once jugadores que visten la camiseta del Perú, eliminados de este mundial, por una tanda de penales, que finalmente favoreció a los australianos. Señores ¿Qué idea tenemos de la peruanidad, acaso solamente la vivimos ante un partido de fútbol donde pasamos de la euforia inusitada a una depresión sin límites? ¿Así expresaremos nuestra peruanidad? No lo creo, esta triste historia, volverá a suceder una y otra vez, hasta tanto no haya una reestructuración total del de los futuros seleccionados que nos representen. Los invito a mirar con sana envidia al fútbol alemán, en toda su cadena, desde los clubes infantiles, juveniles y profesionales. Incluyendo la formación de sus técnicos. Mensaje para el Ministerio de Educación.
Ahora hablemos de política, pero de la grande, no la que vendieron los “come cancha” a los ingenuos peruanos que votaron por sendero con el cuento de castillos y cerrones. Política pura, posible y perfectible, inmersa dentro de unas relaciones netamente entre seres humanos por el solo hecho de convivir en una sociedad con rasgos civilizados. Debemos exigir que se acaben las “franquicias” de partidos carentes de bases programáticas o ideológicas, cuyos dueños, son unos meros mercachifles o buhoneros, que medran de los dineros de todos los peruanos, tal como es el caso que tristemente se refleja en el Congreso y en el Ejecutivo de la República del Perú. Recuerden estimados lectores, la fallida VACANCIA presidencial, donde convergieron en el Congreso, cincuenta y cuatro (54) traidores a la patria disfrazados de diputados, unidos a diecinueve abstencionistas, eunucos castrados políticamente, que “decidieron” no ejercer su derecho al voto pues su conciencia ya tenía un precio; son los Judas Iscariote que acordaron recibir un pago por su traición. Los invito a leer los Santos Evangelios de San Marcos (Marcos 14.10-11) y de San Lucas (Lucas 22.3-6) Por favor, lean las bases ideológicas del APRA, Acción Popular, Partido Comunista, Partido Demócrata Cristiano, Partido Mariateguista, PPC y otros.
De los penales. Siempre es aleccionador releer nuestra historia, a veces, para repetirla. En una próxima reforma de la Constitución Política del Perú (nunca Carta Magna) debería considerarse una norma semejante al juicio de residencia, que tenía como objetivo, examinar el desempeño de todo virrey, capitán general, o gobernador al dejar el cargo, era, ni más ni menos, que un juicio de control. Por qué, a todo ladrón del erario público no se le aplica la muerte civil, el muerto civilmente, a pesar de seguir vivito y coleando, sería inelegible para la más mínima función pública, un muerto para la vida jurídica. Para el Derecho Romano, en la figura de la capitis diminutio, el corrupto, dejaba en vida de existir, perdía su capacidad jurídica para la sociedad. Claro, para los “come cancha” y sus ongs rojas, vocingleras del Foro de Sao Paulo, sería volver a la barbarie de la ley del Talión, ojo por ojo, diente por diente, del famoso Código Hammurabi (Babilonia) mientras tanto, que los castillos y cerrones y sus cuarenta mil ladrones, que sigan depredando el bolsillo de todos los peruanos. Que así sea, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. ¡Amén!

