MANUAL PARA ESCRITORES PÚBLICOS
Llevar el pensamiento a los signos y fijarlo del modo más eficiente, es decir, con claridad y precisión, requiere del buen manejo de las normas de la ortografía.
Este desafío triplica su exigencia en el caso de los periodistas, cuyos textos deben de redactarse con la perspectiva de llegar lo más rápido posible al número máximo de lectores y que estos los comprendan sin mayor dificultad. Para responder a las exigencias de labor tan peculiar, se inventó el lenguaje periodístico, con sus características básicas: claridad, precisión, concisión y sencillez.
El lenguaje periodístico es propio de los profesionales de la información, pero deben aprenderlo también quienes proviniendo de otras profesiones desean publicar en medios periodísticos e incorporarse al mundo de los escritores públicos. Remite a un contexto escritural en el que existe una diversidad de formatos, algunos eminentemente informativos (por ejemplo, la noticia) y otros más bien de corte argumentativo, como el ensayo periodístico.
Para la elaboración de los referidos formatos, se recomienda aplicar principios y técnicas validadas por la experiencia. Sobre este asunto conviene tomar como referencias imprescindibles las lecciones de los más destacados escritores públicos. Uno de estos es, por ejemplo, Ernest Hemingway, periodista y literato estadounidense de prosa perdurable.
Hemingway es famoso por sus novelas y cuentos que influyeron fuertemente en las bellas letras del siglo XX, pero también se le recuerda por las 10 reglas de oro que recomendaba para obtener el mejor estilo periodístico. “Fueron esas las mejores reglas que aprendí para el oficio de escribir – anotó-. Nunca las he olvidado. Ningún hombre que tenga talento, que sienta y escriba con verdad acerca de las cosas que tiene que decir, dejará de escribir bien si sigue esas reglas”.
Otro intelectual importante salido de las canteras del periodismo es el peruano José Carlos Mariátegui, quien estaba convencido de que el periodístico es el mejor campo de entrenamiento de la inteligencia orientada a desarrollar la capacidad escritural. “El periodismo es una prueba de velocidad”, “me elevé del periodismo a la doctrina”, son dos de sus frases inolvidables.
En la dinámica del pensamiento ejercitándose con la mayor velocidad posible, que es consustancial al periodismo moderno, las técnicas de la redacción periodística pueden permitir captar lo inmediato y fugaz de la realidad cotidiana y hacerlo perdurable. A su conocimiento y dominio están obligados entonces los profesionales de la comunicación social y carreras afines.
Estas son las consideraciones que permiten valorar y recibir con agrado el Manual de redacción periodística (Ayacucho: Fondo Editorial de la UNSCH, 2022), elaborado por Primy Alca y Yanibel Hurtado. Sin duda, tiene la virtud de alcanzar al lector, en texto ameno y con ejemplos prácticos, a tono con las innovaciones de las últimas décadas en cuanto a reglas gramaticales, las precisiones más importantes para desenvolverse bien como escritores públicos.
Las autoras, conocidas periodistas en medios de Ayacucho y Apurímac, destacaron tempranamente, merced a su pasión por las letras, en las aulas de la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Su libro viene a sumarse a los textos de teoría y práctica destinados a lograr el estilo periodístico deseado.
Hay que poner en práctica las valiosas lecciones que contienen sus páginas. Y leer y releer, como prescribía el prosista español José Bergamín. Y escribir, escribir y escribir, conforme lo recomienda el maestro Jesús Raymundo, el mentado “Doctor Tilde”. Son los mejores consejos para dominar la técnica y el arte de la escritura en cualquier idioma.

