TE DEUM: PEDRO, CON LA IGLESIA HAS TOPADO

Manuel Oswaldo Chávez Pérez
Analista Político y Legal
Abogado Periodista
Presidente Fundador “Consultores Jurídicos Chávez Péres & Asociados» 
Presidente Fundador “Fundación Criptojuris»
 
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“Con la iglesia hemos topado (dado) Sancho …Ya lo veo”, respondió el escudero. Esta es una figura literaria derivada de un pasaje de Don Quijote de la Mancha  y, da gracias Pedro, que no estamos en el antiguo imperio español, donde el sacrosanto poder de la iglesia era superior al mismísimo poder del rey.  Por qué te refiero esta figura, por el Te Deum del 28 de julio 2022, celebrado en la Catedral limeña y oficiado por monseñor Carlos Castillo, tu colombroño, homonimia de apellidos sin parentesco sanguíneo. Lo que no tuvo desperdicio alguno en el “A ti, Dios”, fue la advertencia directa del consagrado al interpretar la carta que le envió Don José de San Martín a Simón Bolívar, el 29 de agosto de 1822, donde San Martín, en pocas palabras, le dijo que, por el bien del Perú, de la libertad de los peruanos y de la América toda, RENUNCIABA al cargo, a la silla esquiva y, que se la transfería. Al día siguiente, Don José, tomó las de Villadiego y se embarcó hacia Chile. Tú, Pedro, no lo entendiste, estabas tenso, frío, entrelazadas tus manos, engarrotadas, con una mirada perdida en lo más recóndito de los Andes tacabambinos. Tu traje ¡ay! Pedro, de un azul chillón, sobrecargado, en una palabra, jaranero, completamente ajeno para la solemne ocasión, el sastre o quien escogió el color, definitivamente es tu enemigo. Transcribo este párrafo para que por favor lo medites «Don José comprendió que, para lograr el bien común del Perú, había que hacer un acto adecuado y justo de desprendimiento que permitiera una acción efectiva que culminase la guerra» ¿Por ventura, lo entendiste?

 No debiste asistir al Te Deum, que como ya te lo dijera significa “A ti, Dios”, mejor te hubiera valido excusarte, no asistir, porque la verdad, monda y lironda, que te enrostró el arzobispo de Lima, Carlos Castillo, fue lapidaria, empezando a señalar que en tu gobierno “hay una intensificación de la corrupción a nivel dirigencial…” Pero, entre otras verdades, tan grandes como la Catedral limeña, tu colombroño, te recitó las siguientes y, como preludio me remito a los Santos Evangelios: Mateo-13- 9 “El que tenga oídos, que escuche…” 15 ¡Dichosos los ojos que ven…! Pues como es más que evidente, ni escuchaste y mucho menos viste nada de nada. Aférrate a la silla esquiva y escucha y mira estas perlas extraídas de la homilía, mejor, del sermón para que lo entiendas: 1) En el Perú de hoy (28 julio 2022) existe un falso orden inventado por poderes tiranos; 2) Ayer, caudillismos,  traiciones, apetitos de poder y corrupción; 3) Hoy (28 julio 2022) instituciones corroídas carentes de seguridad, salud, trabajo, educación y otras demandas del ”pueblo”; 4) Enorme crisis política con fondo viral de corrupción y encubrimiento al servicio de intereses particulares;5)Indiferencia, individualismos, intereses de grupo, mafias. Me remito: ANDINA/Héctor Vinces. Te Deum, oficiado por monseñor Carlos Castillo.

Hemos llegado al final, el mensaje a la Nación, ante el Pleno del Congreso, con motivo del cumpleaños patrio, fue vergonzoso. Un acto meramente protocolar convertido en una afrenta para la peruanidad. ¿Dónde quedó el decoro, la dignidad, el pundonor y la decencia del aún presidente y los diputados del pueblo peruano? Esta humillación, a la que ambas partes expusieron a los 32 millones de peruanos, es una deshonra imborrable para sus protagonistas. Más que una torpeza, fue una obscenidad, una infamia.