LUCHA CONSTANTE CONTRA LA COVID-19 EN EL HOSPITAL DE ANDAHUAYLAS

Un fin de semana con poco brillo de sol, gotas de lluvias que mojaron el alma de muchos andahuaylinos, familias que lloraron las lágrimas más pesada ante corazones partidos por la muerte de sus familiares; ése fue el panorama en los exteriores del área COVID-19 del hospital de Andahuaylas entre el viernes y domingo pasado.

Ante un andahuaylas que asimilaba 6 muertes; médicos, enfermera, técnicos, personal de servicio y pacientes seguían luchando por ganar al COVID-19 y seguir salvando vidas, resultado de esa lucha 10 pacientes positivos a COVID-19 lograron vencer el mal, obtener su alta médica y hoy seguramente estar disfrutando de sus seres más queridos.

Entre las primeras personas en ser dada de alta y abandonar el hospital, se hallaba una mujer de contextura media y una sonrisa que reflejaba desde su alma, una dama de 83 años que por más de 18 días resistió desde una cama con el apoyo del personal hospitalario ganándole al COVID-19; aquella sonrisa era de victoria, de fe y esperanza, en aquello ojos brillaba vida otra vez.

En la puerta de salida del área COVID-19, nos encontramos con don Celestino, un hombre de 77 años que, agitado por su edad y los estragos del mal, levantaba los brazos a sus familiares en señal de triunfo, mientras el personal aplaudía y se conmovía con aquella escena tan emotiva, el septuagenario le dijo no al coronavirus venciéndolo.

“El comienzo de una nueva vida debe ser con alegría”, con una voz picaresca y la sonrisa de sus labios fue lo que pudimos escuchar de don Saturnino, quien a sus 66 años ganó a la pandemia y hoy vivirá para contarlo a sus hijos y nietos, quienes al verlo lo abrazaron y aplaudieron entre lágrimas de alegría.

Las palmas no dejaron de cesar, las lágrimas eran también parte de cada alta y reencuentro que se daba entre paciente y familiares, eran ya horas de la tarde y la avenida se llenaba de globos y colores, pancartas anunciaban la espera de la alta médica de Jesús, un trabajador del propio hospital que también ganaba la lucha al COVID-19.

A su salida de Jesús, abrazó al director del hospital med. Anthony Torres, mientras lo abrazaba se veía desaparecer las yemas de sus dedos agradeciendo por todo el apoyo recibido, alejado del director, abrazó a su ángel quien le devolvió la vida nos referimos al jefe del área covid-19 md. Angel Dávalos Salas; médico y paciente, amigos a la vez lloraban de alegría, mientras las palmas no dejaban de escucharse.

Gratitud al personal del área COVID-19

Entre los pacientes que lograron ganar al virus y salir de alta médica, encontramos a un visitante de fuera, en Andahuaylas le detectaron el virus y sus días de vacaciones fueron de lucha contra el COVID-19, a su salida agradeció al director y con voz entrecortada dijo “gracias hermano, gracias, tienes un hermoso personal que no me dejó solo en ningún momento… los admiro y agradezco”.

Una niña delgada, cabello castaño y bien puesta su mascarilla celeste, esperaba a su padre sentada, su carita de inquietud por el pasar del tiempo se notaba, de pronto se puso de pie y desenrolló un letrero hecho a cartulina y plumones con bordes rosados pomposos, a paso ligero llegó hasta la puerta y le mostró al personal del área COVID.

El mensaje era pequeño, pero de gran alcance para la sensibilidad del personal “gracias de todo corazón al personal del hospital Hugo Pesce Pescetto”, las miradas de los trabajadores del área COVID-19, se impregnaron en el cartel, el silencio se posesionó del momento y sonrisas quebradas aplaudieron el gesto de la niña.

En otro espacio, un cartel que contenía el dibujo de un ángel decía “mi ángel de la guarda lleva bata blanca y trabaja en el hospital de andahuaylas”, aquel cartel hecho a mano, con letras que salen del corazón y con tinta indeleble del alma, fue entregado al jefe del área COVID-19, med. Ángel Dávalos Salas.

La COVID-19 no es mentira, existe y está más cerca de lo que nosotros creemos, las historia contadas no buscan popularidad o ventas, buscan un llamado a tu responsabilidad a tu autocuidado, para no existan más familias andahuaylinas de luto, para que no lloremos la partida de nuestros seres queridos.

El uso de mascarilla, el lavado de manos, el distanciamiento y aislamiento social ayuda a que nuestros médicos sigan ganando batallas, será más fácil y menos doloroso que tú puedas ganar la batalla a la COVID-19 en tu casa y no desde una cama de un hospital, ayuda a salvar vidas.