MÁRTIRES DE QUEQUEÑA Y YARABAMBA
Un 24 de noviembre, cuando el sol brillaba en su esplendor, los soldados chilenos cumplieron su espíritu traidor vaciando sus armas para dar muerte a seis peruanos y azotar a otros veinte a cien latigazos, el día anterior los pobladores de #Quequeña y #Yarabamba en #Arequipa, habían golpeado su orgullo asesinando a dos miembros de la tropa chilena, uno de ellos intentó violar a una joven peruana.
La historia entre nuestro país y Chile, esta llena de episodios donde claramente existe dos lados de la moneda, el primero es representado por la traición, el abuso y el atropello, mientras que la otra parte representa la caballerosidad, honor y entrega; tal como fue el acto de los hombres fusilados y azotados en Quequeña y Yarabamba.
En aquellos años, la invasión chilena hacia su paso por la región Arequipa, despojando de propiedades y pertenencias a los peruanos, la población era golpeada ante la negativa a los pedidos chilenos, un 29 de octubre un soldado chileno robo el reloj de un poblador de Quequeña, este poblador jamás olvido el rostro del ladrón chileno.
El 23 de noviembre, este militar chileno ladrón, fue visto y reconocido en circunstancias que intentaba violentar a una mujer del pueblo, el dueño del reloj reconoció al ladrón y acompañado de una amistad lo increparon cansados de los abusos que cometían contra la población, tras desarmar al soldado lo golpearon y echaron del pueblo, pero este fue a buscar a sus compañeros en una sed de venganza.
Acompañado con sus compañeros chilenos, el soldado buscó a quienes lo desarmaron y golpearon, intentando fusilarlo, sin embargo, los gritos del peruano alertaron a la población quienes salieron en su defensa, producto de la gresca dos chilenos fallecieron. Al día siguiente llegaron 50 soldados chilenos, tomaron por asalto el pueblo fusilando a seis peruano y castigando a cien latigazos a veinte de ellos, todo ello en plena plaza.
Por supuesto, que la historia real está cargada de muchos más pasajes y hechos, pero la antesala de esta narración busca centrarnos en la fuerza y el coraje que ha tenido y tiene el pueblo peruano para ser más grande que sus problemas, que la unión de los peruanos y peruana nos ha permitido enfrentar el terrorismo, gobiernos corruptos, dictaduras y males que no han sido ajenos a nuestra historia republicana.
¿Qué hubiera sido de nuestras culturas juntas?, acaso no fue una marcha de los cuatro suyo, que estuvo encabezada tal vez por 20 políticos, pero cargada de miles de peruanos de costa cierra y selva que decidieron decirlo no más a un gobierno dictatorial y corrupto, acaso no fueron nuestros hermanos de poncho y escopeta que se sumaron a las fuerzas armadas y policía para enfrentar a los terroristas y emerretista que acababan a diario con la vida de cientos de peruanos.
Que nos falta ahora para juntarnos y decirle no a una izquierda y derecha tan putrefacta que solo están llevando al abismo a nuestro país, sin medir que las consecuencias nos pesan a nosotros pero que finalmente recaerá en una juventud que necesita un país de soluciones y no conflictos, de un país con oportunidades. Que los mártires de Quequeña y Yarabamba, no sea una historia, que sea una muestra de Peruanismo y amor a nuestros compatriotas.

