INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL SECTOR EMPRESARIAL

Actualmente percibimos un ambiente de incertidumbre, donde el Covid-19 ha tomado mayor relevancia y ha causado efectos graves en el sector empresarial; sin embargo los seres humanos poseemos habilidades y destrezas que nos hacen únicos y diferentes a los demás, pero más allá de los conocimientos y competencias se encuentra “la inteligencia emocional”, una dimensión significativa que ha servido de gran ayuda a muchos trabajadores para que gestionen adecuadamente sus emociones y tengan la capacidad de adaptación ante nuevas situaciones y desafíos que puedan surgir en el desarrollo de sus tareas.
En el contexto de la pandemia, la inteligencia emocional ha cobrado mayor relevancia, pues el talento humano de las empresas, a diario se enfrenta ante una gama de emociones negativas como: la ansiedad, soledad, preocupación y otros trastornos, que perjudican el rendimiento de la organización. Ante esta situación, es necesario que las empresas, sin importar su tamaño, reorienten sus prioridades y consideren la Inteligencia emocional de sus integrantes como factor fundamental a fin de obtener un mejor desempeño organizacional.
Por su parte los títulos académicos siguen siendo de suma importancia, sin embargo, no es suficiente con tener aptitudes intelectuales, ya que el éxito de una empresa no se consigue a base del trabajo individual, sino de la colaboración de todas las personas involucradas en la consecución de los objetivos.
El impacto positivo de la inteligencia emocional en sus colaboradores propicia beneficios profesionales y personales. ¿Y quiénes serán los trabajadores más eficientes?, sin duda serán aquellos que puedan manejar sus emociones y a su vez cuenten con la habilidad de darse cuenta de cómo se sienten sus compañeros de trabajo.
Es así que las empresas están enfocadas en encontrar potencial humano que sepa resolver problemas, adaptarse a situaciones de crisis, que tengan confianza en sí mismos; además posean deseos de superación, habilidades para negociar y trabajar en equipo. Entonces los trabajadores con inteligencia emocional conseguirán mayor concentración, más creatividad, brindarán una atención de calidad a sus clientes y proveedores, serán más competentes al tomar decisiones, disfrutarán cada segundo de su trabajo y experimentarán un estado de bienestar.
Si eres un emprendedor y cuentas con una empresa recuerda que para ser emocionalmente inteligente se debe tener conciencia de la emoción sentida en el momento que ocurre, analizarla, expresarla de forma adecuada y encaminarla hacia la consecución de un objetivo.
Además, es importante ser empáticos y saber reconocer las emociones en los demás, a fin de establecer relaciones interpersonales que sean saludables para la organización.

