CONSTERNACIÓN EN REDES

Carlos Iván Landa Kerschbaumer
Periodista
Miembro de la ANP Andahuaylas
Exmienbro de JEE Andahuaylas 

Las redes no son necesariamente fuentes de buenos augurios, pues en los últimos tiempos son muy recurrentes las informaciones de fatalidades, quienes no participan de este medio para contactarse con amigos o familiares, no tiene ni idea de los lamentables hechos que se producen a diario, en la plataforma, cada día son más ingentes los volúmenes de muertos por el coronavirus.

Padres, madres, tíos, padrinos, profesores, colegas, amigos de la infancia, son reconocidos en las redes, tras  su infausta desaparición física, junto a sus rostros, se encuentra el aviso de defunción y las condolencias muy sentidas, quienes sienten la muerte de algún familiar, adicionan historias del pasado, en el recorrido retrospectivo de la infancia, muestra de su consternación por la pérdida.

A través de la comunicación virtual nos enteramos que excompañeros de trabajo ya no están con nosotros, recientemente no enteramos que un joven abogado y personal administrativo de un colegio  que tenía su estudio en el local de una emisora radial acondicionada para tener oficinas había fallecido, igualmente, hace pocos días pereció un exalcalde distrital, de manera sorpresiva.

Las noticias trágicas no tardan en llegar, en ese contexto han fallecido maestros de las artes plásticas, profesores, empresarios del arte culinario oriental, especialistas en relleno sanitario, deportistas de la época de oro de la provincia, todos ellos perdieron la vida este año, pero los que sobrevivieron dan gracias a Dios por permitir que continúen vivos y agradecen por las oraciones.

Algunos de nuestros colegas y amigos permanecen con vida después de haber estado hospitalizados, con el diagnóstico de muy delicado estado de salud, aquellos que hacen de las redes sus modus operandi, saben que lo que decimos es real, son muchas las personas que han acompañado con sus rezos a los ciudadanos en peligro de fallecer actuando con gran solidaridad.

Las plataformas virtuales, hasta no muy poco tiempo dedicadas a divulgar información de sucesos artísticos, venta de productos, informaciones de prensa, y otros utilizan hoy sus herramientas audiovisuales para trasladar situaciones conmovedoras, con mensajes que retratan la situación extrema que viven los ciudadanos, por efectos de la enfermedad de la Covid-19, la que es fatídica.

Las redes sociales son hoy portadores de malas noticias, a pesar de ello alcanzan gran cantidad de visitas, porque junto a estas, aparecen recuerdos de vida, celebraciones de familia, anuncios de títulos profesionales  de los que antes eran niños y hoy son jovenzuelos, y los comparten con los tíos, que se encuentran a distancia, este espacio sirve además para expresar un consejo o saludo.

Las generaciones se juntan a través de las redes sociales, se felicitan y advierten el peligro, en algunas ocasiones se conocen a través de las red, festejan el nacimiento de la hija de la hermana, y muchas veces tienen que soportar el regano, de quienes tienen más horas vividas, sin festejos por la pandemia, la fortaleza espiritual, hace que los antiguos orienten a los atolondrados parientes.