¡HAN MUERTO LOS PARTIDOS POLÍTICOS: ¡VIVA LA DEMAGOGIA!

Manuel Oswaldo Chávez Pérez
Analista Político y Legal
Abogado Periodista
Presidente Fundador “Consultores Jurídicos Chávez Péres & Asociados» 
Presidente Fundador “Fundación Criptojuris»

El resultado de las elecciones regionales y municipales del 02/10/22, para casi todos los analistas políticos vernáculos, ha significado, ni más ni menos, la muerte política de los partidos tradicionales; en cambio, señalan, han surgido unos verdaderos outsider, individuos que han emergido de la periferia de estos partidos, pero con acendrada raigambre regional o local; puros, libres y sin las manchas de la corrupción. Efectivamente, entre los cadáveres insepultos, yacen, cual «sepulcros blanqueados» los prosenderistas, marxistas, leninistas y devotos del pensamiento gonzalo, los progres y los come cancha, no caviares. Sepulcros blanqueados, Evangelio (Mateo 23:27). ««¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bellos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!»». Expresión mediante la cual, Jesús, calificó así, a los hipócritas y traidores, más preocupados por su imagen proyectada hacia fuera, pero que están corrompidos por dentro.

Preciado lector, políticamente he visto a muchos cadáveres políticos, que, cual Lázaro, levantarse, arrojar sus vendajes funerarios y ponerse a hacer adobes. Pero los insepultos del 02/10/22, a esos dejadlos descansar en paz, esos, no volverán.  Francis Fukuyama, politólogo estadounidense, publicó en 1.992 un libro que tituló “El fin de la Historia y el último hombre”, en el cual sostenía que el comunismo y el fascismo, eran sistemas desacreditados, y que, en un futuro, solamente las democracias liberales, tendrían la suficiente legitimidad, a la cual los “pueblos” podrían aspirar. Las aguas que han corrido bajo los puentes en los últimos 30 años, han barrido, a mi entender, con el postulado de Fukuyama, pues ha sido superado por la vorágine de la demagogia y el populismo más ramplón, vulgar y zafio, sobre todo, en esta América Morena.

Un diputado joven, por lo acaecido en las últimas elecciones, sentenció: “…los partidos nacionales estarán condenados a desaparecer”. Entiendo que el jovencito se refiere a las franquicias (sistema de venta de productos bajo una marca comercial y con precios al mejor postor) falsos partidos políticos, que cual malas hierbas, han crecido en estas últimas décadas en toda la geografía nacional. Razón por la cual, el irredento Perú político, posee la fauna, me refiero específicamente al animal político más variopinto de toda esta América Morena, cuyos ejemplares merodean en los más altos poderes del Estado, llámense ejecutivo, legislativo o judicial. Invito a mis dilectos lectores, elegir libremente al bípedo de su preferencia, en esta fauna salvaje que ha destrozado la democracia y la peruanidad toda. ¿Habrá leído el novel diputado la obra “¿El Antiimperialismo y el APRA”, base ideológica de Víctor Raúl Haya de la Torre? ¿Sabrá que, en el Siglo XX, tuvimos casi 70 partidos realmente políticos, de centro, de las mal llamadas izquierda y derechas, todos ideológicamente sustentados?

Lamentablemente, muchos creen literalmente, en la frase “Dios ha muerto», y que significa que está efectivamente muerto; y no es así, es la forma en que Nietzsche, quiso decir que la idea de Dios, no era capaz de actuar como fuente de un código moral o causas finales. En este punto, pidamos auxilio a los filósofos, que ni por asomo lo somos. ¿Sabes lo que dijo Nietzsche antes de morir? “Madre, soy tonto”. Los partidos políticos, los verdaderamente políticos, no han muerto, otros son los cadáveres insepultos como las “franquicias”. El renacer de los verdaderos partidos políticos peruanos, es un deber ineludible de los jóvenes que hacen vida en los viejos partidos que surgieron en el Siglo XX en el Perú. Para los políticos carentes de escrúpulos, lo importante, no es la verdad, sino lo que parece serlo (los partidos políticos han muerto) con lo cual, logran establecer una autocracia como la actual. Pues bien, de esa otra realidad verbal, es de la que se valen políticos sin escrúpulos para imponer su dominio. Para ellos, lo importante no es la verdad, sino lo que parece serlo. La invención de lo real fraudulento, falso, ha sido el instrumento eficaz en la fabricación de una autocracia y en la generación de un fanatismo perverso como el de los prosenderistas. Esa manipulación verbal, no es otra cosa, sino pura demagogia populista, lenguaje o trampa cazabobos, ni más ni menos.