CAMPESINO, EL PATRON YA NO COMERA MÁS DE TU POBREZA*
Hagamos un pequeño ejercicio de interpretación histórica, es muy importe descubrir quién fue el autor de la socorrida frase, determinando la época, el lugar y las circunstancias en las que supuestamente las pronunciara, José Gabriel Condorcanqui, más conocido por Túpac Amaru II (1738–81). Recordemos que él se revela ante los abusos y vejámenes que los “conquistadores” cometían contra su pueblo, ocurrió en Tinta, hoy, provincia de Canchis, región Cusco, el 4 de noviembre de 1780. Fue protagonista de una verdadera revolución indígena, fungía como virrey, Agustín de Jáuregui, quien envió a su verdugo, un tal José Antonio de Areche, para acabar con esa rebelión. Recordemos que Tupac Amaru II, era el curaca o jefe político y administrativo de Surimana, Tungasuca y Pampamarca (es una laguna) hoy, el distrito de Tungasuca es la capital del distrito de Túpac Amaru, ubicado en la provincia de Canas, región Cusco. El fatídico 18 de mayo de 1781, en la Plaza de Armas cusqueña, Túpac Amaru II, al no poderlo desmembrarlo al tiro de cuatro caballos, su verdugo lo descuartizó a golpes de hacha, esta barbarie, como miles que le sucedieron, fue presenciado por su esposa, Micaela Bastidas y otros familiares. Pero, mañosamente, falsos profetas, le atribuyeron la autoría de la frase: “El patrón no comerá más de tu pobreza” o con esta perla: “No más pobres en un país de ricos”.
Caprichosamente, su figura fue asumida por el nefasto velascato, dictadura que en doce años desmembró y descuartizó, política, económica y socialmente al Perú. Esta tragicomedia revolucionaria roja, tomó como emblema y mascarón de proa a Túpac Amaru II. El mal llamado gobierno revolucionario de las fuerzas armadas, así en minúsculas, entre 1968 al 75, trató de caricaturizar sus reformas dizque “socializantes”, en la búsqueda y formación del “hombre nuevo”. Artistas, periodistas y diseñadores como Jesús Ruiz Durand, le dieron a la imagen de Túpac Amaru II, tocado con un “sombrero” de ala ancha, llamado sombrero cuáquero (secta religiosa protestante fundada en Inglaterra en 1648) cual icono que se paseó por plazas y pueblos al grito alborotador de la corte de aduladores de la cacareada revolución, destacándose en esta alharaca, la gran prensa limeña, a la cual se sumaron las provincianas. Me remito a Ruiz Caro (1929–2007) como autor mediato del discurso del capo del velascato.
La cacareada reforma agraria impulsada por la chusma comunistoide, inauguraba así una implacable dictadura que duraría doce años, los sin amos, léase sinamos, pulverizaron todo atisbo de tenencia pequeña o inmensa de la propiedad de la tierra, ningún terrateniente se salvó del remedo del koljós o granja colectiva bolchevique desarrollado en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) el resultado, alrededor 7 millones de personas murieron de inanición, y más de 40 millones se vieron afectadas por la hambruna. En el Perú del velascato, más de 5 millones de campesinos migraron a formar parte de los cinturones de miseria de las grandes ciudades peruanas. Hasta ahora, el hambre planea su siniestra sombra en miles de familias peruanas. Aunque la reforma agraria del velascato implicó ruina y crisis prolongada para la economía rural del país, tratan ahora los pro senderistas, de reeditarla, justifican retóricamente ese discurso con el manido: “El patrón no comerá más de tu pobreza”. ¿“No más pobres en un país de ricos”? Una nueva estafa.

