CARTA MAGNA A LA CUBANA
“Educando a Papá” fue una tira cómica con un aire de humor, una sátira de costumbres sobre los conflictos familiares y de clases, creada en 1913 por George McManus; las tiras cómicas eran un excelente instrumento pedagógico para fomentar la capacidad crítica, desarrollando a la vez, la creación de actitudes sociales y de comunicación, empezando en el núcleo familiar. Dicho esto, dentro de un humor más serio, empecemos por el principio. En el Perú, aún está en plena vigencia la Constitución del 93 y, gracias a ella, se logró consolidar y aumentar, a “trancas y barrancas” el Producto Interno Bruto, se redujo ostensiblemente la pobreza, y se allanaron las desigualdades abismales en estos últimos 29 años.
En definitiva, el Perú logró progresar, a pesar de quienes pretenden dinamitar el estado de derecho, del que mal que bien, han gozado todos los peruanos. La imposición de una Asamblea Constituyente, es un trapo rojo, que tumultuariamente y con violencia pretenden imponer las viudas de sendero luminoso, mrta, el movadef y los progresistas, progres les llaman, yo los llamo caviares “come cancha”, los ideólogos de género, para quienes cualquier persona puede ser gay, lesbiana, bisexual o heterosexual y, otros de la misma calaña, o sea, retrógrados, retros, moral y políticamente hablando.
Amabilísimo lector, jamás de los jamases, en el mundo occidental, se ha parido una constitución perfecta, ni constitución que haya sido la panacea a todos los males padecidos y que padecen las sociedades donde impere el derecho y la ley. No existe una constitución Midas, rey de Frigia, quien convertía en oro todo lo que tocaba, los constituyentistas senderistas, enarbolan el trapo rojo de la carta magna cubana, para confeccionarse un traje a su medida, para eternizarse en el poder, gobernar con la zurda para pagarse con la mano derecha. Hace más de un siglo, César Vallejo, lanzó este grito: ¡Ah! desgraciadamente, hombres humanos, hay, hermanos, muchísimo que hacer, y vaya, ¡qué poco hemos hecho!, ¡cuánto queda por hacer! ¿Cómo hacer un nuevo país, para todos los peruanos? Con trabajo, más trabajo y con mucha libertad.
Pretenden una nueva constitución a la medida de los senderistas iluminados por el pensamiento gonzalo, de cerronistas y por alumbrados como el irreflexivo Antauro. Sí, queda mucho por hacer, hermanos, empezando por el, apodo, sobrenombre o mote, que han impuesto a la Constitución Política Del Perú de 1.993 (CPP), publicada el 30/12/93, que, para vergüenza de todos los peruanos, unos ruines, resentidos y dueños de una torpe venganza, el 16/12/2001, ordenaron suprimir la firma del presidente Alberto Fujimori.
Es el caso concreto que magistrados, abogados de toda laya, políticos verdaderos, que los hay, padrastros y niños de la patria, léase congresistas, con honrosas excepciones y qué decir de los “comunicadores sociales”, todos apodan a la Constitución Política Del Perú de 1.993 (CPP), como sinónimo y se refieren a ella como La Carta Magna. Vaya, vaya con estos hijos de la Pérfida Albión,expresión peyorativa, hostil y anglófoba para referirse a Inglaterra (Augustin Louis Marie de Ximénès ) (1726-1817) La “La Carta Magna”, carta magna de las libertades, no es un sinónimo de nuestra Constitución Política Del Perú de 1.993,(CPP) difiero de tal similitud, pues es más que evidente, que estamos en presencia de un evidente antónimo que a fuerza de generalizarlo, se pretende atribuir a la famosa “Carta Magna” inglesa, como sinónimo de la (CPP). La “Carta Magna” inglesa, no guarda ninguna similitud, sinonimia o relación lógica con la (CPP),salvando claro, su antecedente histórico. ¡De tal suerte que la “Carta Magna a la Cubana”, no pasará!

