PENSAMIENTO EDUCATIVO INCAICO

Urbano Muñoz Ruiz
Docente en la Universidad Nacional  San Cristóbal de Huamanga
Poeta, narrador y ensayista
Magister en Comunicación Social – UNMSM

La civilización inca heredó los logros obtenidos por los pueblos prehispánicos y los perfeccionó. Uno de los resultados de este proceso de perfeccionamiento fue su modelo educativo, el cual se plasmó como parte de un sistema educativo. De esto dan fe los cronistas españoles, también los cronistas indios y mestizos

Sobre la educación incaica, González Carré (2013), en su estudio que forma parte del título Aprender e instruir en los Andes, siglos XV – XVI,  señala que se daba de dos formas: educación general y popular, y educación estatal de la nobleza.

La educación general y popular la transmitían la familia nuclear y el ayllu. Estaba destinada a los nobles y a los sectores populares. Tenía como propósito enseñar la importancia de la disciplina y el valor social del trabajo; se impartía durante toda la vida, con algunas particularidades en correspondencia a las etapas del ciclo vital de la persona.

Los ritos y ceremonias de pasaje eran mecanismos claves del proceso educativo: rutuchikuy, asociado al comienzo de la niñez; kikuchikuy, vinculada a la primera menstruación de la joven; warachikuy, reconocimiento de los hombres como adultos; kuskanchakuy, matrimonio; wañukuy, muerte y tránsito a “otra vida”.

La educación estatal de la nobleza estaba destinada a los vástagos de la nobleza cusqueña y las noblezas regionales, futuros dignatarios del Tawantinsuyo. Tenía el propósito de transmitirles las tradiciones de la casta dominante y asegurar su prestigio sobre los sectores dominados.

Era un sistema, cuyos elementos eran: a) el yachaywasi o casa del saber, institución que funcionaba en el Cusco, y donde se reunían jóvenes de entre 16 y 17 años; b) el amawta o maestro de origen noble, que dominaba varias disciplinas del saber y el manejo de técnicas de transmisión de conocimientos como el quipu; las killkas (qillqakuna) o pinturas (llimpikuna), etc.; c) contenidos de una educación en un nivel especial y que requería mayor información que la proporcionada por la educación general.

Para las mujeres de la nobleza, una institución equivalente al yachaywasi era el akllawasi, donde se incorporaban a las  jóvenes a partir de los 13 años, seleccionadas por su juventud, belleza y buena salud.

Había akllawasis en todo el Tawantinsuyo, se calcula que fueron unos 40, y donde hacían el papel de maestras las mamakunas, con el propósito de preparar a las akllas o jóvenes escogidas para atender a la nobleza, el culto religioso, la producción de tejidos, así como convertirse en esposas y concubinas de nobles y funcionarios importantes.