CONJUGUEMOS EL VERBO PLAGIAR

Ya los peruanos, gracias a la difusión del plagio para optar a una maestría del presidente de la República, Pedro Castillo Terrones al alimón con su esposa, Lilia Paredes, otorgados por la Universidad César Vallejo, está tan de moda, que me atrevo a reseñar una típica clase en una escuelita de la sierra norteña peruana.

Buenos días niños y niñas, hoy vamos a conjugar el verbo plagiar en modo presente indicativo, ¿saben lo que es un plagio? Sí señorita, lo que hace Pedrito al copiarse de la tarea de Inocencio. No es exactamente eso, lo que hace realmente Pedrito es un plagio. El plagio es el hecho que hace Pedrito, adjudicándose para sí, la tarea de Inocencio, sin reconocer, por ser evidente, que la tarea es ajena. Esto mis queridos niños y niñas, es una conducta fraudulenta, que busca un 20 como beneficio académico. ¿Lo entendieron? ¡Sí señorita repiten en coro!!!

Ahora, vamos a memorizar el verbo plagiar en el modo presente indicativo: Repitan conmigo y en coro repiten: Yo plagio, tú plagias, él, ella, usted, plagia, nosotros plagiamos, vosotros plagiáis, ellos, ellas, ustedes plagian y finalmente vos plagiáis. Vamos ver niños y niñas si entendieron ¿qué diría Pedrito sobre el hecho de adjudicarse para sí el trabajo de Inocencio? Yo he plagiado, señorita. Así es, mis queridos niños y niñas ¿sabrán Pedrito y Lilia que este modo de conjugar el verbo plagiar es un pretérito perfecto compuesto? La clase responde con un largo no señorita. Fin de la clase.

Pál Schmitt, estando en el cargo de presidente de Hungría dimitió. En enero del año 2012, la revista financiera húngara HVG publicó el posible plagio de su tesis doctoral. Se dijo entonces, que, de las 215 páginas, 180 correspondían a un plagio. De manera fulminante, la Universidad de Medicina de Budapest, donde el expresidente húngaro había obtenido su título doctoral, con una distinción «summa cum laude» con los más altos honores, su rector encabezó el comité que despojo a Schmitt de su doctorado. Nada semejante ocurrió en la academia hierba luisa, que funge con el pomposo título de universidad, cuyo rector “él come cancha”, se dice, que hizo lo mismo en una universidad española.

Pál Schmitt, en un gesto que de alguna manera le honró, RENUNCIÓ al cargo de presidente de Hungría, y dijo lo siguiente: “Según la constitución (señores constitucionalistas nunca Carta Magna), la persona del presidente debe representar la unidad de la nación húngara y, ahora, mi persona, desgraciadamente, se ha convertido en sinónimo de división, siento que mi deber es marcharme de mi puesto” y, efectivamente se marchó. En cambio, nuestro Pedrito, jamás asistió a la clase donde su maestra enseñaba a conjugar el verbo plagiar y, para él, el plagio no es una conducta fraudulenta.