DECIR LA VERDAD AGITA
Cuando llegó la delegación de España, a la asunción del mando, el presidente Castillo, les dijo en su cara, lo que hicieron los conquistadores contra nativos peruanos, gobernados por los incas, que establecieron un imperio sólido, fuerte y con valores, pero como los españoles estaban lánguidos de riqueza y de poder, arremetieron contra ellos y generaron un exterminio inclemente y abusivo.
La delegación de los españoles, con el monarca, incluso, pusieron el grito en el cielo, por las expresiones de Castillo Terrones, sintiéndose tocados por los improperios recibidos, como si de pronto la vida republicana pudiera hacer olvidar el pasado, y el opresor se convirtiera de pronto en un bienhechor y con eso todas las culpas de los Pizarro y los Almagro deberían quedar en el olvido.
Pero, no, los peruanos tienen memoria, y no pueden enterrar la historia, peor aún si los asesinatos de los españoles contra los indios del incario se parecen tanto a Sendero Luminoso, sin embargo, muestras autoridades han preferido esculpirle bustos y monumentos al conquistador, que a nuestros indios caídos en el exterminio español, Pizarro fue el Abimael Guzmán de la madre patria.
Los españoles creen que dándonos un caramelo vamos a olvidarnos de la infausta desgracia criminal de los conquistadores, eso se expresa en los hermanamientos que solo fueron pesetas que dieron a los gobiernos locales y uno que otro viaje turístico a España, un ridículo histórico a los que cayeron redonditos nuestros alcaldes, demostrando que no tienen honor ni orgullo nacional.
La presentación de una delegación del congreso de la república en un conversatorio que no tiene carácter de oficial porque ni siquiera fue grabado, según el parlamentario que se reunió con los representantes peruanos, entre ellos la Dra. Maricarmen Alva Prieto y sus acompañantes, ha sido utilizada por una legisladora española socialista para pronunciarse y generar inestabilidad política.
Acostumbrados a hablar a media voz, y alarmándose de los contenidos escuchados, los españoles fungen de ser institucionalistas y reservados en temas de política internacional, y por eso evitaron decir las cosas con claridad y eludir toda posibilidad de decir las cosas por su nombre, prefieren que sea la institución española que lo haga, pero solo para respaldar la gestión de Pedro Castillo.
Cómo puede observarse entre el congreso nacional del Perú y el parlamento español existen claras diferencias, mientas los peruanos dicen las cosas de frente sin ambages ni hipocresías, los ibéricos pretenden ser académicos y seudos mesurados, supuestamente, para no cargar las tintas, que puedan crear enemistad, empero, en este caso, han generado infidencia, lo que es contradictorio.
Según se afirma, una frase que merodeó en ese contexto fue: “la izquierda ha tomado el país” se habría agregado otros términos, como “estamos en manos de radicales y extremistas”, hasta allí no existe nada nuevo, tampoco que se dude si la proclamación de Castillo es legítima o no, porque el JNE no permitió observar los padrones, pero ya está, es una declaración personal no fue oficial.

