RÉGIMEN SIN CLARIDAD

Carlos Iván Landa Kerschbaumer
Periodista
Miembro de la ANP Andahuaylas
Exmienbro de JEE Andahuaylas 

Los electores de Pedro Castillo Terrones, está claro que no midieron las consecuencias, cuando marcaron el aspa o la cruz en las cédulas de votación por “Perú Libre”, en su objetivo de lograr que alcance el poder un político que había prometido cambios estructurales en la política nacional para procurar bienestar económico, educativo, salud, trabajo, entre otros, temas hoy en proceso.

Como  primer mandatario de la nación, Castillo tiene la oportunidad de reverdecer la esperanza de todos los que confiaron en él, en ese contexto, los peruanos solo le piden  al presidente de la república, una cuota de esfuerzo a su gobierno, que se traduce en un mensaje claro, donde el partido “Perú Libre” quede de lado, porque la única camiseta que debe defenderse es la del Perú.

La presencia de personajes vinculados a posiciones extremistas le hacen un grave daño a Pedro Castillo y atemoriza a los  empresarios y agentes económicos, las  convicciones de izquierda de los políticos que lo acompañan, no deben generar zozobra, las ideologías son malas si se radicaliza la gestión, la democracia es la única manera de poder vivir sin espasmos, empiecen a entender esto.

Castillo Terrones, como presidente de la república, tiene la gran oportunidad de cambiar el destino frustrante de los pobladores, propiciando un gobierno de inclusión social para todo el país, pero para que la aspiración se cumpla tiene que gozar de credibilidad y anunciar medidas urgentes que permitan dar alegría a la gente, evitar las ideologías y trabajar por la prosperidad de todo el país.

Antecedentes. La frustración y sus implicancias hacen carne de los desposeídos de riqueza, que son la gran mayoría en el país, que cada cinco años son engatusados por los políticos que les piden su apoyo bajo promesas de un mejor futuro para los hijos de los habitantes, para lo cual solo requieren confiar, por ende esperar un destino diferente, que las injusticias sean solo una historia.

Cada lustro la situación es la misma, gentes que viven de esperanzas y que persiguen su sueño de un mejor despertar para los suyos y en ese predicamento, infructuosamente, sus necesidades se perciben desplazadas, sin que ningún cambio les permita vivir con equidad, respecto a la clase influyente, que se enriquece e infla el estómago, ¿cuándo toca a nosotros? cavilan los más pobres.

Los  políticos que pasaron en cada elección desperdiciaron la oportunidad de que los pobladores confiaran en ellos, porque cuando más creían en estos, más grande era la frustración, pues las promesas jamás fueron cumplidas, lo peor ocurrió cuando los gobernantes fueron implicados en casos de corrupción y las denuncias daban cuenta que los dineros del pueblo fueron arrebatados.

Por dicho proceder  la inquina se apoderó de los habitantes del Perú profundo,  y esta vez dijeron, si antes votamos por los partidos tradicionales, por qué no hacerlo por alguien distinto, que no se encuentre contaminado con los errores de los políticos en el pasado, que siguieron agudizando las diferencias sociales y la pobreza, ¿Pedro Castillo evitará que los pobres continúen abandonados?